Publicidad: Más que un recurso estratégico
La publicidad es un recurso de importancia y a la vez uno que genera polémica de manera permanente. Como todo recurso con el que se pueda contar, la Publicidad tiene un puesto con nombre propio en la Estrategia.
¿Cuál es el motivo para colocar la publicidad como un recurso no necesariamente contemplado entre los de marketing o entre las otras Armas comunicacionales?
Desde un lado positivo la respuesta es: La Publicidad, por sí sola, es un recurso cuya magnitud y potencial ameritan un trato independiente. Puede interpretarse en este sentido como un arma “no convencional”, una que reúne todas las condiciones para definir buena parte del juego comunicacional por sí sola.
Por otra parte desde el lado más conservador, la respuesta es que la publicidad se incorpora entre los instrumentos que conforman la Política de Comunicación de la Organización y dado ése carácter, sus fines exceden los objetivos de la campaña estratégica convencional.
Existe una diferencia notable entre la Publicidad como un recurso de apoyo a las intenciones estratégicas (especialmente a una campaña) y la Publicidad como recurso de Comunicación organizacional. En el primer caso la Publicidad se inscribe en la Estrategia y forma parte de los Recursos Estratégicos que deben posicionarse en el Cuadro de Operaciones. En el segundo caso la Publicidad constituye el Supra sistema en el que se encuentra incluido la Estrategia.
La Publicidad constituye un mecanismo de comunicación entre la Organización y todos los agentes que se encuentran fuera de ella, no sólo aquellos que están directamente en el Mercado objetivo, también los que se encuentran indirectamente vinculados a él: la sociedad civil, el Estado, Instituciones no relacionadas al giro del negocio u organización sea social o politica, comunidad internacional, etc., En realidad todos aquellos agentes que en determinado momento y dadas ciertas circunstancias pueden “percibir” la Organización dado que ella “comunica” su existencia, no sólo a partir de la dinámica que provoca con la gestión de su actividad, sino también en un acto planificado de tener presencia y valor reconocido como una interacción en la dinámica de necesidades mutuas que al mantenerse y ser correspondidas generan confianza respeto y lealtad.
Cuando esto último sucede la Organización alcanza una forma específica de ser “percibida”, entendida o interpretada entre los agentes a los que ha llegado su comunicación y esta forma le deja de pertenecer para convertirse en propiedad del destinatario del proceso de comunicación. ¿De que otra manera puede ser interpretada?
¿Cuál es el motivo para colocar la publicidad como un recurso no necesariamente contemplado entre los de marketing o entre las otras Armas comunicacionales?
Desde un lado positivo la respuesta es: La Publicidad, por sí sola, es un recurso cuya magnitud y potencial ameritan un trato independiente. Puede interpretarse en este sentido como un arma “no convencional”, una que reúne todas las condiciones para definir buena parte del juego comunicacional por sí sola.
Por otra parte desde el lado más conservador, la respuesta es que la publicidad se incorpora entre los instrumentos que conforman la Política de Comunicación de la Organización y dado ése carácter, sus fines exceden los objetivos de la campaña estratégica convencional.
Existe una diferencia notable entre la Publicidad como un recurso de apoyo a las intenciones estratégicas (especialmente a una campaña) y la Publicidad como recurso de Comunicación organizacional. En el primer caso la Publicidad se inscribe en la Estrategia y forma parte de los Recursos Estratégicos que deben posicionarse en el Cuadro de Operaciones. En el segundo caso la Publicidad constituye el Supra sistema en el que se encuentra incluido la Estrategia.
La Publicidad constituye un mecanismo de comunicación entre la Organización y todos los agentes que se encuentran fuera de ella, no sólo aquellos que están directamente en el Mercado objetivo, también los que se encuentran indirectamente vinculados a él: la sociedad civil, el Estado, Instituciones no relacionadas al giro del negocio u organización sea social o politica, comunidad internacional, etc., En realidad todos aquellos agentes que en determinado momento y dadas ciertas circunstancias pueden “percibir” la Organización dado que ella “comunica” su existencia, no sólo a partir de la dinámica que provoca con la gestión de su actividad, sino también en un acto planificado de tener presencia y valor reconocido como una interacción en la dinámica de necesidades mutuas que al mantenerse y ser correspondidas generan confianza respeto y lealtad.
Cuando esto último sucede la Organización alcanza una forma específica de ser “percibida”, entendida o interpretada entre los agentes a los que ha llegado su comunicación y esta forma le deja de pertenecer para convertirse en propiedad del destinatario del proceso de comunicación. ¿De que otra manera puede ser interpretada?