lunes, 31 de marzo de 2008

Innovación, más que ideas, todo un proceso

El hecho de tener claramente definido el alcance de proveer una experiencia de valor para el cliente final, permite a un equipo de desarrollo en innovación seguir un relativamente simple pero ordenado proceso de diseño considerando todos los elementos de un nuevo concepto para el cliente y sus ventajas.
Siempre se esperaría que equipo de diseño pueda definir de manera clara lo que la empresa debe producir y entregar como producto, considerando todos sus aspectos. Al tomar tiempo para pensar y decantar en esta importante etapa todos los aspectos interrelacionados en la entrega al cliente de una experiencia valiosa de servicio, y a la vez evitando a la empresa el sufrir el riesgo de dos de los más comunes problemas de diseño de un producto y principalmente de un servicio, estas son: los errores de omisión y los conflictos de intento.
Los errores de omisión ocurren cuando la acción de lanzamiento y/o prestación del servicio no es considerada en todos los puntos que la componen. Por ejemplo: como es el caso particular de una empresa operadora de servicios de telecomunicaciones que desarrolla el concepto innovador de un nuevo servicio, considerando análisis de mercado, planes de negocios, precios, equipos, costo operativo, fecha de lanzamiento, campaña de medios y estrategia promocional, volantes de precios y modelos eventos, logística asociada, material interno, sincronía de activación; supuestamente todo, pero se obvió el hecho de entrenar a sus agentes y servicio de atención al cliente y cargar en la base e datos del centro de atención las características y ventajas del plan, quedando estos sin conocimiento sobre las características, valor y ventajas del nuevo servicio. Total, no se sabía nada que conectará el servicio al mundo real de los clientes y todo lo demás impecable.
Aunque parezca algo insólito, este tipo de situaciones ocurre con mucha frecuencia, aunque este tipo de errores puede ser rápidamente identificado y prevenido en la etapa del desarrollo de conceptos si el equipo de desarrollo se hace cargo que es responsable también por cuidar todas las etapas de la experiencia de entrega del servicio y no solo los productos o servicios en si mismos. Por supuesto que la situación se complica cuando simultáneamente ocurren dos o tres faltas sobre la operación o sus componentes que concurren desde el mismo día de lanzamiento. Esta situación de errores de omisión por demás es muy común en sectores donde la atención masiva y el número de agentes o sucursales requiere patrones de distribución y control con cierto grado de centralización, siendo los sectores como el financiero, telecomunicaciones y alimentos los más propensos a esta ocurrencia de errores de omisión durante el proceso de desarrollo y lanzamiento de productos y servicios.
Por otro lado los conflictos de intento ocurren de manera frecuente cuando algún aspecto de la entrega mina de manera contundente todo el significado que pueda tener el producto o servicio desarrollado de manera aparentemente impecable.
Un caso muy típico de esta situación se presenta cuando un novedoso restaurante abre sus puertas y no dispone de personal suficientemente entrenado causándose una atención inadecuada o largo tiempo de espera a los clientes. Otro ejemplo típico es el diseño de un fino instrumento de escritura, estéticamente maravilloso, pero que no escribe bien, dado que su diseño se enfocó en la parte externa y no en la calidad del objeto final del instrumento, escribir.

En el proceso de innovación existen variables que van más allá del concepto en si mismo o de las propiedades que se supone disparan la venta, son elementos que se definen como parte del producto o servicio, que están presentes a veces en el producto en si mismo y otras veces en la sucesión de acciones para su entrega, pero que sin ellas el producto o servicio no existe o no tiene posibilidades de éxito. Entonces tenemos que cuidar los errores de omisión y los conflictos de intento, su aparición siempre es un inconveniente y puede marcar el ritmo y éxito de los productos y servicios, a veces de manera definitiva e implacable.

El tema de dar forma al concepto de innovación tiene muchas variables, las iremos tratando, aunque quien diseña el producto o servicio tiene la última palabra.

sábado, 15 de marzo de 2008

La frase de la semana

Se debe empezar con la premisa que la función del liderazgo es producir más líderes, no más seguidores.

-Ralph Nader

El significado

Factor vital en la ventaja competitiva

Hace unas semanas tratábamos el tema de la saturación de los mercados y decrecimiento de la demanda de nuevas líneas en la industria de las telecomunicaciones en Venezuela, tal como irá ocurriendo sucesivamente tarde o temprano, aunque con sus escenarios locales, en toda Latinoamérica. Comentábamos sobre la necesidad reajustar el concepto del negocio dadas las condiciones presentes, más en el caso de madurez después de 20 años de continuo desarrollo, en que la curva de captación de nuevos clientes empieza a disminuir su pendiente de manera rápida e irremediable por razones estructurales y naturales. Lo que afecta no solo las expectativas de las empresas, sino también a todos los niveles del negocio directo o indirecto asociado a la captación de nuevas cuentas.

Aunque lo comentado en esa oportunidad solo representa el caso de una industria particular en un país determinado; en general este tipo de situaciones constituye un nuevo escenario estratégico de competencia en base a conceptos y variables, que aunque siempre han estado presentes como piezas fundamentales, se encontraban en cierta manera ocultas y no representaban una prioridad analítica.

La prioridad (en ese caso particular) era crecer en nuevos suscriptores a toda costa como parámetro principal del éxito del negocio y como base comparativa que daba una demostración de fuerza y de hacer bien las cosas, cosa por lo demás muy lógico hasta cierto punto. Pero las cosas empiezan a cambiar de manera abrupta y con ella el hecho de tomar esta importante variable del crecimiento como casi la única de reflejo público del éxito, simplemente porque no hay para donde más, al menos de la forma como se venia haciendo. Esto obliga al desarrollo y utilización de nuevas estrategias de captación y mantenimiento de clientes conjuntamente con la creación de nuevas referencias.
La experiencia establece muchos escenarios sobre que acciones tomar y claro dependiendo del caso, los mercados, las condiciones económicas, la capacidad de compra, el despliegue e incluso el estilo de consumo de los usuarios: en fin todas las típicas que cualquier análisis demandaría para tomar medidas preventivas y hasta correctivas necesarias.

Consideramos que primeramente está presente el valor infinito de poseer clientes, acrecentado por la dificultad creciente de obtener nuevos, estos son la savia de toda empresa y constituyen un valor primario siendo que además la competencia de igual manera define sus planes en función a este tema; se requiere entonces entrar en el plano de elementos diferenciadores que resalten las nuevas variables de la acción operativa y comunicacional de la empresa.

En este sentido existen múltiples conceptos de base estratégica a ser consideradas en todo momento y más en estos nuevos escenarios, son estos nuevos o emergentes conceptos los que todo estratega empresarial debe tomar en cuenta como las mínimas herramientas para la acción, aquellas que frecuentemente se deben modular en intensidad y momento, de acuerdo a las condiciones presentes y previstas, en base a una estrategia con objetivos definidos, entre otros importantes uno de estos conceptos es: el significado, aquello que se refiere a los consumidores y su decisión de realizar una compra, mantener o incrementar el consumo en base al valor y utilidad que añade un producto o servicio especifico a su vida diaria, sus actividades o intereses. Por supuesto que el significado está allí, siempre ha estado, siempre este valor va adosado al bien en si mismo y es el contravalor de su pago. Aunque nunca más que ahora se ha requerido su utilización en el plano racional y su consideración se hace muy relevante en todos los mercados y más aquellos con tendencia a la saturación. En otras palabras; consumo con significado como opuesto a simplemente características, precio, identidad de marca y jingles emocionales.
Es necesario convencerse sobre la necesidad de combinar e integrar creatividad, diseño de servicios y mercadeo para crear experiencias que agreguen significado y valor a los servicios y que además estos sean reconocidos por los clientes con una identificación que permita un intercambio y sintonía en ambos sentidos.

Para el usuario: un producto o servicio que demuestre verdadero significado en la suma de sus componentes agrega una experiencia positiva y productiva que incrementa el reconocimiento hacia el servicio y la empresa proveedora. Para la empresa y sus accionistas: se convierte en una forma de mantener y aumentar su rentabilidad, estabilidad, presencia y diferenciación competitiva. Para los empleados: su tiempo trabajo y creatividad se traduce en crecimiento, desarrollo de conceptos de valor, compromiso con la calidad, identificación y lealtad con la compañía, su oferta y contenidos de servicios.

Pero no solo hay que desarrollar, promover y aplicar nuevos conceptos de acción entre las que destaca el sentido del significado; se debe que demostrar que existe realmente, que se lleva dentro, que se sabe donde está, que resuelve, que es fuerte y diferente con respecto a los competidores. Ese cambio para fijación de nuevos planos y terrenos de la acción competitiva es un trabajo muy dedicado, pero también muy necesario en este momento para las empresas, sus integrantes y su futuro.

En fin, el significado es uno de los elementos más relevantes de la nueva competencia. En todos los ambitos este valor sale a la superficie. El consumidor comprende y asocia los servicios a la contribución de valor que aportan a su vida. Nada menos que la poderosa identificación de necesidad mutua que va más allá de una marca o su representación, es la diferencia real. Veremos en lo sucesivo cual será la dinamica de este y otros componentes en la acción competitiva que promete ser muy intensa y llena de oportunidades.


jueves, 13 de marzo de 2008

La frase de la semana

En la preparación para la batalla siempre he encontrado que los planes son inutiles, pero planificar es indispensable...

-Dwight D. Eisenhower