jueves, 18 de diciembre de 2008
miércoles, 18 de junio de 2008
lunes, 2 de junio de 2008
El costo operativo y tecnológico es el lugar común que limita principalmente los niveles de los atributos en los servicios. Es obvio que si fuera posible satisfacer de manera sencilla y a bajo costo todos los estándares, el servicio tendría todos los atributos al máximo nivel. Sin embargo, sería muy caro o muy difícil operativamente para cualquier empresa diseñar un servicio que alcance de manera simultánea todos los máximos niveles deseados en todos sus atributos y permanecer rentable. En consecuencia las empresas requieren desarrollar una actividad de gran responsabilidad y complejidad como es la negociación entre los componentes de la satisfacción de los clientes a través del rendimiento de los principales atributos del servicio, siendo que el objetivo es mantenerse como opción de servicio satisfactoria, pero dentro de un marco de costos que le permita alcanzar una rentabilidad aceptable y un crecimiento previsible.
Por supuesto que esto es una dinámica que depende de muchos factores, algunos de ellos que se soportan en elementos casi de predicción y hasta poco controlables, así como la tarea de especificar los estándares realmente requeridos para cada atributo que un diseño de servicio requiere. Siendo que estamos ante la solución de un problema complejo de optimización limitado por factores de inversión, operación y tecnología, asociados a comportamientos, económicos de mercados y percepción.
Es un hecho común que los estándares del servicio son desarrollados de manera poco formal por no decir arbitraria, no son documentados ni particularmente asociados a las necesidades y valor que representan para los clientes, probablemente la dinámica de las demandas y manejos comerciales tan competidos han dejado atrás este tema tan importante, pero hoy más que nunca se hace relevante dado que el plano competitivo se ha movido más hacia el valor que hacia el la venta en sí misma como base de la permanencia de los clientes.
Es frecuente por ejemplo, el caso de empresas, como hemos podido comprobar en nuestra actividad de asesoría, que presentan una situación en la cual el cambio de tecnología por razones que estiman le supone una ventaja económica y de escala, les hizo perder una importante masa de sus clientes dado que estos percibian que no estban recibiendo los atributos principales del servicio, de la misma manera que antes de la implantación del nuevo sistema, estimando además que esto significaba un costo adicional con respecto a la oferta de la competencia.
Pero lo más delicado es que parte de esa imagen ganada y sustentada por años se puede degradar de manera importante y rápida en mercados maduros como los nuestros, donde se adiciona una disminución en la capacidad de compra debido más a la percepción sobre una supuesta disminución de los atributos principales que a una realidad objetiva, que por demás es una situación operativa totalmente corregible.
En mercados tan dinámicos como los de algunos paises latinoamericanos, es necesario considerar permanentemente la manera como se establece la relación con el cliente a través de los atributos del servicio, por supuesto asociando esto a un manejo comunicacional impecable que va más allá del mercadeo que destaca solo el producto y que normalmente no relaciona los atributos reales y comprobados, como contravalor esencial (aunque no parezca, existe una diferencia muy sutil pero importante) Una cosa es la venta del producto o servicio y otra el valor que aporta a la vida diaria de los clientes.
Es conveniente tomar acciones claras a fin de identificar, mantener y ajustar el rendimiento de los atributos y más de aquellos que realmente interesan a los clientes, que en general se basan en factores más operativos que puramente comerciales, en un mundo de un dinamismo tal que el conocimiento de los competidores y la relación entre lo deseado y lo recibido se asocia a la percepción sobre lo que representa el servicio y la empresa que lo provee, como una pieza clave para su crecimiento e incluso su permanencia (la de la empresa)
Y por ultimo; dado que es imposible transmitir al cliente el mundo de subjetividades externas a que se enfrenta cualquier empresa de servicios en nuestros paises latinoamericanos (en unos paises mucho más que en otros) y que afectan de manera muy notable la operación, el desarrollo e incluso las calidades y capacidad de respuesta. Hay que tener en cuenta entonces que es necesario destacar en todo ambito los valores que los servicios aportan en toda su extensión, para el desarrollo, bienestar y apoyo a las actividades diarias de los clientes...
La frase de la semana
John Kotter
miércoles, 21 de mayo de 2008
- Reforzar la operación y la calidad de los servicios a niveles de diferenciación en cuanto al precio y beneficio, con respecto a la competencia, identificando más las necesidades básicas y centrales del servicio, que novedades poco significativas o innecesarias para la mayoría. El cliente no tiene porque saber, ni cómo, ni desde donde le llega el servicio, ni que tecnología se utiliza, solamente le interesa recibirlo de manera segura y constante. Esto es: definir y estar en sintonía con el real sentido de urgencia y necesidad de los clientes.
- Mejorar la percepción de la calidad en base a una comunicación más adaptada a cada sitio y personalidad regional, promoviendo el valor que los servicios aportan a la vida diaria de los clientes. Esto es: saber relacionar el servicio con la necesidad particular de cada región y cliente.
- Dar a entender que la empresa forma parte de un proceso de interés mutuo de crecimiento en base a una interacción de beneficios. Esto es: diferenciación creando confianza en el aporte y compromiso de la empresa con sus clientes en todos los órdenes
Son factores a considerar de manera consistente que a la vez tienen más que ver con el proceso de entender que el terreno competitivo pasó de la estricta venta comercial a una relación que busca una una vida de beneficios comunes y permanentes empresa-cliente, que se asocia principalmente a una dinámica donde la calidad y la percepción sobre la respuesta inmediata a las necesidades son la nueva base competitiva. Veremos estrategias en los próximos meses, pero las condiciones y conceptos han cambiado drásticamente en los últimos meses. Ya las cosas se mueven con la dinamica de dias. Las colas de nuevos clientes pasaran a ser las de atención y respuesta al cliente. Quien lo sepa entender buen entendedor será...
Estrategia UNO - Venezuela
Innovación para ser líderes en negocios (manufactura, comercio, industrias creativas, etc.), y en servicios públicos (educación, sanidad, justicia, transporte)
Estiman que la clave es tratar de movilizar la riqueza que el país haya podido acumular hasta ahora, gracias a modelos económicos que seguramente no se van a repetir, para inventar la economía del futuro. Es decir, se busca apalancar hoy la riqueza generada ayer para asegurar el mañana.
Aunque hacerlo no es tan fácil, tampoco lo es decidir en qué apostar por el futuro, en qué invertir la riqueza acumulada, pues es algo bastante subjetivo, esta propuesta britanica, comentada en muchos paises, marca un rumbo definido cuyos principios deben ser tomados en cuenta y que principalmente toca un valores central: La participación conjunta del sector privado y gubernamental para el desarrollo sostenido y real.
Es por ello que resulta interesante empezar por sencillo: Es la utilización de la innovación en las administraciones públicas dado deben asegurar que los servicios que prestan sean lo más eficaces posible, buscando evitar que se conviertan en un problema económico y de calidad que se vea reflejado de manera directa en las condiciones de vida y desarrollo.
Aparte de este motor de lo público como oferta y demanda innovadora, la riqueza acumulada por una sociedad debería aplicarse a crear las condiciones para que la innovación fuera la norma. Inversión en ciencia básica, explotación del conocimiento generado en las universidades (mejor conexión entre universidades y empresas), mejora de las habilidades de los ciudadanos, definición de programas para la aplicación tecnológica, establecimiento de acuerdos para el desarrollo de áreas especificas entre el sector privado y los gobiernos regionales municipales y centrales, en fin un sinnúmero de encuentros a todo nivel que permita un esfuerzo común de desarrollo permitiendo la generación de cifras reales de crecimiento.
Una parte sustancial de estas acciones deberían tener un foco local o regional, es decir, estar centradas en el desarrollo económico de territorios concretos, aprovechando las capacidades de sus habitantes, poniendo en sintonía todos los actores de la zona. Porque, a pesar de que las tecnologías actuales permiten pensar en la desaparición de la distancia, y en que los equipos de trabajo en cualquier proyecto pueden estar distribuidos por cualquier lugar del mundo, la realidad también impone que no todo el conocimiento puede ser codificado (además del conocimiento explícito, hay mucho conocimiento tácito, indocumentable), y, por ello, tiene sentido la localización (la concentración local) de actividades de innovación en lugares densos en conocimiento.
La innovación no es sólo una cuestión de personas con una energía especial, ideas ocurrentes, adopción de nuevas tecnologías o de diseño de programas. Debe ser también un objetivo serio para la construcción de una nación prospera y de todos. Porque sólo a través de la combinación de la energía y conocimiento de los individuos (su talento y su capacidad de riesgo) con la palanca económica de todos y en favor de todos (siempre que esté bien administrada por lo público), podremos garantizar el mejoramiento del estándar de vida en un país donde todos debemos y necesitamos andar juntos.
Quien no comprenda esta realidad, estará negando algo tan obvio como que el resultado de un país depende en gran medida de la asociación entre las acciones y la realidad cotidiana de quienes se ven afectados por ellas, todos los ciudadanos. Cualquier cosa distinta a esto es solo una fantasía que trae consecuencias de magnitudes incalculables a todos.
Referencia relevante:
http://www.dius.gov.uk/publications/ScienceInnovation.pdf
sábado, 3 de mayo de 2008
lunes, 28 de abril de 2008
La frase de la semana
La confianza es el centro de cualquier relación profesional solida. Sin confianza no existe capacidad de dar ni recibir, no hay vinculación, ni posibilidad de tomar riesgos, tampoco es posible conocer a ciencia cierta lo que sucede. La confianza de, y en quienes te acompañan buscando un objetivo, es el soporte principal de toda posibilidad de éxito
Terry Mizrahi Director de Ecco, University of Virginia
Compromiso a través de la confianza
- Todo proyecto debe tener objetivos de éxito comunes a sus participantes. No pueden existir participantes con intereses personales, distintos a los definidos como objetivos comunes
- Toda persona que participa en un proyecto lo hace con el mayor deseo de integración, disposición de trabajo y colaboración para cumplir con su responsabilidad
- No existen compromisos a medias, esto incluye: la dedicación al trabajo envuelto en el proyecto, los recursos comprometidos, la consideración rigurosa del programa y su entrega
- El compromiso profesional entre todos se basa en el conocimiento común de lo que hay que hacer, quien lo debe hacer y cuando se debe hacer. No es posible que existan programas o actividades paralelas.
- El compromiso es una acción transparente y definida. Nada está oculto, todos los participantes conocen sus responsabilidades y límites así como las del resto de los participantes envueltos en el trabajo, independientemente del nivel de decisión que cada uno tenga.
- Cada uno de los responsables debe cumplir con su parte del compromiso para hacer lo posible por lograrlo, aun buscando ayuda en otros.
- Si algo que impacte las actividades asignadas relativo al compromiso de los participantes cambia durante el desarrollo de las actividades, debe darse suficiente información sobre los ajustes y sus implicaciones en cuanto a las actividades y los participantes
martes, 22 de abril de 2008
jueves, 17 de abril de 2008
¿Qué es lo que quieren los clientes?
Técnicamente hablando, la innovación es el proceso de crear una solución de producto o servicio que entrega un nuevo y significativo valor al cliente. Este proceso se inicia con la selección del cliente y el mercado objeto del análisis, lo que incluye la identificación y priorización de las oportunidades, finalizando precisamente con el desarrollo del producto o concepto innovador que brinda un nuevo valor.
En términos más prácticos, la innovación es simplemente el proceso de descubrir “Que es lo quieren los clientes”. Siendo que hay que tener presente que esta frase tiene dos dimensiones en cuanto a su significado: primeramente, no solamente se debe hallar las características y prestaciones de los productos y servicios que los clientes desean obtener, sino además algo más sensible, y es el hecho de determinar que situaciones, trabajos o actividades les serian resueltas o facilitadas a los clientes mediante el nuevo producto o servicio. Es decir que ventajas prácticas y notables se entregan que signifiquen un agregado de valor importante en su vida diaria
Sin embargo uno de los principales factores, aunque no el único, que contribuye a que terminen fallando los procesos de innovación es la imposibilidad de obtener la información correcta acerca de las necesidades reales de los clientes. Por lo que se debe entender primeramente a quien va dirigida la creación de valor y como procesar y aplicar la información de los mercados a fin de iniciar un proceso de análisis correcto que genere el valor buscado en cada caso.
Adicionalmente es necesario considerar que existen factores que frecuentemente introducen variabilidad en el proceso de innovación y que deben ser evitados durante toda la etapa de desarrollo, en vista de que ellos por si mismos desestabilizan esta actividad y se convierten en la raíz de los problemas y razón del poco rendimiento de muchas iniciativas que parecían ser exitosas. Específicamente estos factores son los siguientes:
· Utilización de datos equivocados o desactualizados
· Pérdida de oportunidades reales
· Manejar los mismos criterios de la competencia
· Estrategias equivocadas de crecimiento
· Rígida planificación central
· Falta de foco en el mercado, el mensaje y la marca
· Lentitud en el desarrollo de las iniciativas
· Generación de ideas sin base conceptual o analítica definida. Solo ideas
Al considerar estos importantes factores no es extraño que se piense que el proceso de innovación real y efectiva pueda ser algo muy difícil de lograr, más siendo que estas situaciones de alguna manera todavía siguen siendo toleradas en algunas empresas de manera frecuente, lo cual se hace más relevante aun cuando se compite en el territorio de los mercados masivos y maduros, tendientes a la saturación. Lo que lleva al plano de una acción más asociada al valor que al crecimiento en base a la captación de clientes primarios. Es decir, el territorio donde la innovación representa el arma principal para luchar por los ingresos.
Cada día más las empresas (sus directores y gerentes) toman conciencia de la necesidad de entrar en el plano de lo formal en cuanto a la necesidad de contar con herramientas y especialistas en el área de la innovación práctica como base para su desarrollo real, esto no es fantasía o complejidad espacial, son realidades evolutivas que ya ocurren en muchas empresas de países Latinoamericanos, mientras que otros todavía no terminan de darse cuenta porque empiezan a perder mercados. Para alcanzar este punto posible y realizable de crecimiento en base a llenar de manera constante la expectativas y asistencia a los clientes en sus necesidades, las empresas deben adoptar un nuevo enfoque que desafíe la manera convencional de pensar. Adaptarse a una nueva realidad donde el valor de lo que se entrega al cliente debe ser el primer objetivo, pero desde el punto de vista del cliente.
miércoles, 16 de abril de 2008
Los clientes y la satisfacción de los servicios
El acertado conocimiento de las expectativas de los clientes y la interpretación de sus requerimientos, son factores críticos para el éxito comercial, puesto que de ellos dependen los resultados y su aceptación para el mantenimiento y la contratación de nuevos servicios.
Es lógico suponer que una base de clientes satisfechos tienden de manera natural a continuar requiriendo servicios de un mismo proveedor, lo que representaría un sostenimiento mutuo, una especie de sinergia, con un crecimiento orientado más a la diferenciación, la calidad y complementación de servicios, que a factores exclusivamente económicos. Pero independientemente de la naturaleza que los servicios tengan, en toda relación comercial de provisión de servicios es necesario tener un amplio entendimiento e identificación de las verdaderas necesidades del cliente y sus reales expectativas, condicionantes, variable económicas, alcances, tiempo, objetivos y factor humano, es decir su métrica de valoración.
Cuando quien ofrece un servicio de cualquier naturaleza, mediante el desarrollo una serie de actividades o desarrollo de un proyecto, que se convierte en un bien particular, no posee clara información acerca de los probables alcances, en base a límites de tiempo, presupuesto y recursos disponibles. Ocurren entonces situaciones en las que el proveedor de servicios se ve forzado a crear una imagen mental de las posibilidades y logros, de acuerdo a las condiciones presentadas y a la información particular que podría estar alejada de las necesidades reales. Se hace necesario entonces, conocer todas las opciones en lo que a las expectativas del cliente se refiere, a fin de definir y presentar un alcance y programa de desarrollo real, de acuerdo a las posibilidades y recursos existentes.
Los diferentes enfoques de los clientes.
En el momento de requerir un servicio, es común que los clientes formen sus expectativas basados en experiencias anteriores de contratación, consultas particulares, comentarios informales, información sobre desempeño de competidores, mercados, ofertas en evaluación, sentido de requerimiento y urgencia. Lo que conlleva en cada caso a identificar varios niveles o maneras de expresar sus necesidades.
En oportunidades los clientes presentan una idea vaga de sus necesidades y establecen sus requerimientos basados en una imagen mental de sus conocimientos que se fija de acuerdo a sus creencias, percepciones o conocimiento técnico, aunque este tipo de situaciones pudieran brindar información referencial, es necesario detallar inicialmente los aspectos del negocio o proyecto en los cuales esta envuelto a fin de desarrollar un análisis basado en información valida.
En algunos casos los clientes conocen sus necesidades reales. Aunque no es posible saber la información a menos que se desarrolle un proceso de interacción directa y orientación que hacen aparecer los datos requeridos de manera concreta.
Asimismo es frecuente la situación en la que el cliente considera algunos requerimientos totalmente irrelevantes y en consecuencia de poca prioridad. Sin embargo, al desarrollar el tema y responder a esos aparentemente poco importantes elementos se descubre que los mismos son componentes muy valiosos en el mejoramiento de sus actividades internas y negocio. Por ejemplo: el entrenamiento de personal para la utilización de un nuevo sistema control de inventario aunque parezca un elemento de naturaleza operativa interna, tendrá un gran impacto en la satisfacción de los clientes, la entrega de productos y servicios.
En algunas circunstancias las razones para la realización de un proyecto representan intereses personales o particulares de un participante o grupo de una organización lo que no necesariamente representa el interés corporativo.
Es posible encontrar un sinnúmero de interpretaciones acerca de estimación de los clientes sobre lo que son sus necesidades y requerimientos, que aun cuando en muchas oportunidades tienen un significado concreto y un objetivo definido y correcto, en otras se hace necesario un apoyo profesional que permita lograr la mejor relación entre un buen resultado para el cliente y la utilización de las herramientas y recursos disponibles.
Que ofrecer
No es posible ofrecer al cliente el mundo con tal de ganar un negocio, pues algunos proyectos metas o servicios son simplemente imposibles de acometer o ejecutar debido a razones técnicas, logísticas o económicas. Si tomamos en cuenta solamente lo que los clientes especifican como requerimientos seguramente terminaremos tomando en cuenta lo que el quiere y no lo que realmente necesita. Para descubrir las verdaderas necesidades de los clientes se hace necesario investigar detalladamente, enlazar los aspectos del servicio o proyecto requerido con respecto a la estrategia del negocio o actividad, es decir, que solo se identificará lo que el cliente realmente espera en el momento en que se entienda el proceso de su negocio o actividad.
Validando los resultados
Asimismo se hace muy común que quienes prestan servicios y desarrollan proyectos inicien sus actividades antes de establecer una comunicación clara y directa con su cliente. En este sentido es muy importante asegurarse que el proceso de entendimiento de las necesidades del cliente está permanentemente activo, mediante un intercambio de información y una constante validación de lo solicitado, lo que permite obtener coordinación y consenso de decisiones con menor dificultad. Esta práctica de uso cada vez más generalizado en el desarrollo de proyectos, permite que quien presta el servicio o desarrolla un proyecto haya entendido el requerimiento de la otra parte y se establezca una práctica de respuesta como señal de validación y compromiso.
Lo relevante
La experiencia del trato profesional con los clientes permite conocer hasta cierto punto, sus personalidades y actitudes ante el manejo de las situaciones, exigencias, reglas y métodos.
Esta situación producto de experiencias previas, desarrolla líneas de comunicación que van más allá de lo estrictamente profesional, lo que representa una importante ventaja para ambos a la hora de intercambiar información acerca de un requerimiento de servicio o proyecto. Ambas partes deben ser capaces de desarrollar un nivel de conocimiento más allá del concepto estricto de desarrollo enmarcado en especificaciones a fin de constatar el verdadero valor hacia el usuario o consumidor final, que permita visualizar una probable circunstancia de obsolescencia o pérdida de importancia del proyecto antes de la terminación del desarrollo.
En la ejecución de todo proyecto se hace necesario el desarrollo de un modelo de entrega de servicio, el cual define la mecánica de comunicación relevante entre el cliente y quienes desarrollan el trabajo u obra particular. Este modelo representa principalmente el recuento de actividades y relación entre las partes y consta al menos de elementos que definen: Particularidades en el desarrollo de actividades, interacción entre las partes, reportes, aprobación de prototipos, demostraciones, avances, mecanismos de control y cumplimiento, características y requerimientos especiales. Debemos recordar que además deben existir mecanismos formales de información administrativa, de ejecución de presupuestos, tiempo y especificaciones.
La información al cliente acerca de los métodos y procesos envueltos en el desarrollo de un proyecto, es el mejor camino para evitar conceptos errados y expectativas poco realistas por lo que se deben utilizar las herramientas adecuadas para mantener la confianza y el apoyo del cliente.
Midiendo los resultados
Es simple, elemental y definitivo: independientemente de las técnicas de seguimiento, control y capacitación profesional, de las personas a cargo del desarrollo de los elementos de soporte utilizados para medir el nivel de éxito de un proyecto determinado, deben existir objetivos definidos, entendidos y aceptados claramente por ambas partes.
El desarrollo de un proyecto determinado solo puede ser medido de acuerdo a valores establecidos de común acuerdo, los mismos son relativos a cada caso particular pero en general se basan en metas o alcances cumplidos, en un tiempo determinado, a un costo especifico, que a su vez representan un nivel de riesgo determinado de acuerdo a factores externos a ser considerados en cada caso particular. Asimismo cualquiera que sea la magnitud del proyecto, desde una pequeña obra de construcción, hasta el desarrollo de un complejo sistema, se requiere el seguimiento y ejecución mediante un detallado programa de actividades que permitan revelar en cualquier momento la evolución y desempeño de los recursos comprometidos, tanto como el avance en función a los objetivos definidos.
El compromiso de entendimiento
Para complementar el seguimiento de actividades y evitar confusiones o conceptos errados durante el desarrollo de un proyecto es preciso establecer un mecanismo constante de intercambio de información el cual permite analizar el desarrollo de actividades, validar decisiones, estudiar alternativas, evaluar reportes, decidir acerca de la programación y desarrollar acciones conjuntas.
El desarrollo de un proyecto de servicio requiere principalmente el compromiso de las partes, un compromiso de entendimiento y objetivos comunes, quien desarrolla un proyecto específico más que un ente coordinador, organizativo e inspector pasa a convertirse en el primer defensor de los intereses de su cliente, por esta razón se deben entender y definir las metas, estrategias y objetivos; comunicarse en la misma dirección, advertir sobre los riesgos y ventajas mediante el uso de sus experiencias, establecer la viabilidad, limitantes o imposibilidad de la realización de una propuesta determinada, buscar la mejor solución y asumir la responsabilidad de la decisión.
En resumen es vital: el mismo lenguaje, la misma dirección, y mismo objetivo, en la búsqueda de resultados para el beneficio común. El cliente, es el cliente…
miércoles, 2 de abril de 2008
Conceptos para un servicio de valor
El diseño de los productos o servicios crean y definen el valor corporativo
El diseño tiene un efecto penetrante
El diseño es una labor de integración y colaboración
La imagen de un diseñador de servicios o productos, trabajando solo o comandando un equipo de subordinados, es un mito. En realidad el diseño de un buen servicio o producto es la síntesis de múltiples opiniones, perspectivas, limitantes cuidadosamente balanceadas y una considerable revisión de experiencias. Dado que las soluciones efectivas pueden provenir de diferentes direcciones, es la interrelación entre las personas la que hace la diferencia entre un malo, bueno o un extraordinario diseño. Mantener y saber entender la diversidad en un grupo de diseño, aceptar la participación de opiniones valiosas y experiencias es algo crítico, pero es lo que genera la ventaja para crear un ambiente de colaboración que da como un resultado muy por encima de las expectativas.
El diseño necesariamente incluye ejecución
Muchas compañías frecuentemente tratan las ideas como si ellas fueran el punto final del trabajo, en vez del comienzo de un proceso. Pero las ideas por si mismas no representan ningún valor, ni hacen ninguna contribución a una empresa hasta que no están lo suficientemente elaboradas para darles forma en el mercado. Esto es la ejecución de las ideas de negocios, que dan el cambio a las organizaciones representadas en sus productos y servicios.
El diseño es un proceso transparente
Para aquellos que no diseñan, el proceso de diseño pudiera parecer misterioso e inaccesible. Pareceira que algunos que utilizan este misterio que rodea el proceso de desarrollo de un servicio e innovación como algo que los protege del escrutinio y les brinda cierto sentido de status, pero en definitiva esa actitud puede causar mala interpretación de su contribución al separarlos de otros que pueden aportar ideas valiosas a sus trabajo al no tomarse en cuenta sus puntos de vista. Es necesario entender que el diseño de productos y servicios es una actividad abierta dentro del grupo que lleva el proceso adelante. Más allá de ser misterioso y desconocido un diseño verdadero debe ser calificado y cuantificado en base a una serie de variables. Es más, los diseñadores deben estar dispuestos a sostener sus diseños desde el punto de vista de costos y especificaciones a fin de coordinar las acciones necesarias y dar su soporte en su implantación y ejecución final.
El diseño es un proceso iterativo
La solución perfecta es imposible, pero las técnicas de diseño que permiten ganar tiempo para revisar y refinar las ideas, conceptos, marcos de acción, costos, prototipos y comunicación; incrementan de manera considerable la posibilidad de que el resultado final sea un éxito comprobado.
El diseño siempre incluye metas a corto y largo plazo
Un diseño correctamente desarrollado puede soportar las metas a corto y largo plazo de una empresa. Es indudable que en cada caso la métrica y las expectativas son distintas. Todo depende del desarrollo previsto, la maduración del servicio o producto y acciones correctivas en el proceso de evolución.
Pero lo más importante todo diseño debe sentar las bases para el incremento de la rentabilidad y sostenimiento de los conceptos de productos, servicios y significado de la empresa.
Al tener en cuenta estos principios durante el proceso de diseño de los productos y servicios, se estarán sentando las bases para la creación de nuevas oportunidades y la construcción de mejores y sólidas relaciones con los clientes a través de su soporte mediante la creación de servicios con significado de valor.
martes, 1 de abril de 2008
lunes, 31 de marzo de 2008
Innovación, más que ideas, todo un proceso
Siempre se esperaría que equipo de diseño pueda definir de manera clara lo que la empresa debe producir y entregar como producto, considerando todos sus aspectos. Al tomar tiempo para pensar y decantar en esta importante etapa todos los aspectos interrelacionados en la entrega al cliente de una experiencia valiosa de servicio, y a la vez evitando a la empresa el sufrir el riesgo de dos de los más comunes problemas de diseño de un producto y principalmente de un servicio, estas son: los errores de omisión y los conflictos de intento.
Un caso muy típico de esta situación se presenta cuando un novedoso restaurante abre sus puertas y no dispone de personal suficientemente entrenado causándose una atención inadecuada o largo tiempo de espera a los clientes. Otro ejemplo típico es el diseño de un fino instrumento de escritura, estéticamente maravilloso, pero que no escribe bien, dado que su diseño se enfocó en la parte externa y no en la calidad del objeto final del instrumento, escribir.
En el proceso de innovación existen variables que van más allá del concepto en si mismo o de las propiedades que se supone disparan la venta, son elementos que se definen como parte del producto o servicio, que están presentes a veces en el producto en si mismo y otras veces en la sucesión de acciones para su entrega, pero que sin ellas el producto o servicio no existe o no tiene posibilidades de éxito. Entonces tenemos que cuidar los errores de omisión y los conflictos de intento, su aparición siempre es un inconveniente y puede marcar el ritmo y éxito de los productos y servicios, a veces de manera definitiva e implacable.
sábado, 15 de marzo de 2008
El significado Factor vital en la ventaja competitiva
Hace unas semanas tratábamos el tema de la saturación de los mercados y decrecimiento de la demanda de nuevas líneas en la industria de las telecomunicaciones en Venezuela, tal como irá ocurriendo sucesivamente tarde o temprano, aunque con sus escenarios locales, en toda Latinoamérica. Comentábamos sobre la necesidad reajustar el concepto del negocio dadas las condiciones presentes, más en el caso de madurez después de 20 años de continuo desarrollo, en que la curva de captación de nuevos clientes empieza a disminuir su pendiente de manera rápida e irremediable por razones estructurales y naturales. Lo que afecta no solo las expectativas de las empresas, sino también a todos los niveles del negocio directo o indirecto asociado a la captación de nuevas cuentas.
Aunque lo comentado en esa oportunidad solo representa el caso de una industria particular en un país determinado; en general este tipo de situaciones constituye un nuevo escenario estratégico de competencia en base a conceptos y variables, que aunque siempre han estado presentes como piezas fundamentales, se encontraban en cierta manera ocultas y no representaban una prioridad analítica.
La prioridad (en ese caso particular) era crecer en nuevos suscriptores a toda costa como parámetro principal del éxito del negocio y como base comparativa que daba una demostración de fuerza y de hacer bien las cosas, cosa por lo demás muy lógico hasta cierto punto. Pero las cosas empiezan a cambiar de manera abrupta y con ella el hecho de tomar esta importante variable del crecimiento como casi la única de reflejo público del éxito, simplemente porque no hay para donde más, al menos de la forma como se venia haciendo. Esto obliga al desarrollo y utilización de nuevas estrategias de captación y mantenimiento de clientes conjuntamente con la creación de nuevas referencias.
La experiencia establece muchos escenarios sobre que acciones tomar y claro dependiendo del caso, los mercados, las condiciones económicas, la capacidad de compra, el despliegue e incluso el estilo de consumo de los usuarios: en fin todas las típicas que cualquier análisis demandaría para tomar medidas preventivas y hasta correctivas necesarias.
Consideramos que primeramente está presente el valor infinito de poseer clientes, acrecentado por la dificultad creciente de obtener nuevos, estos son la savia de toda empresa y constituyen un valor primario siendo que además la competencia de igual manera define sus planes en función a este tema; se requiere entonces entrar en el plano de elementos diferenciadores que resalten las nuevas variables de la acción operativa y comunicacional de la empresa.
En este sentido existen múltiples conceptos de base estratégica a ser consideradas en todo momento y más en estos nuevos escenarios, son estos nuevos o emergentes conceptos los que todo estratega empresarial debe tomar en cuenta como las mínimas herramientas para la acción, aquellas que frecuentemente se deben modular en intensidad y momento, de acuerdo a las condiciones presentes y previstas, en base a una estrategia con objetivos definidos, entre otros importantes uno de estos conceptos es: el significado, aquello que se refiere a los consumidores y su decisión de realizar una compra, mantener o incrementar el consumo en base al valor y utilidad que añade un producto o servicio especifico a su vida diaria, sus actividades o intereses. Por supuesto que el significado está allí, siempre ha estado, siempre este valor va adosado al bien en si mismo y es el contravalor de su pago. Aunque nunca más que ahora se ha requerido su utilización en el plano racional y su consideración se hace muy relevante en todos los mercados y más aquellos con tendencia a la saturación. En otras palabras; consumo con significado como opuesto a simplemente características, precio, identidad de marca y jingles emocionales.
Es necesario convencerse sobre la necesidad de combinar e integrar creatividad, diseño de servicios y mercadeo para crear experiencias que agreguen significado y valor a los servicios y que además estos sean reconocidos por los clientes con una identificación que permita un intercambio y sintonía en ambos sentidos.
Para el usuario: un producto o servicio que demuestre verdadero significado en la suma de sus componentes agrega una experiencia positiva y productiva que incrementa el reconocimiento hacia el servicio y la empresa proveedora. Para la empresa y sus accionistas: se convierte en una forma de mantener y aumentar su rentabilidad, estabilidad, presencia y diferenciación competitiva. Para los empleados: su tiempo trabajo y creatividad se traduce en crecimiento, desarrollo de conceptos de valor, compromiso con la calidad, identificación y lealtad con la compañía, su oferta y contenidos de servicios.
Pero no solo hay que desarrollar, promover y aplicar nuevos conceptos de acción entre las que destaca el sentido del significado; se debe que demostrar que existe realmente, que se lleva dentro, que se sabe donde está, que resuelve, que es fuerte y diferente con respecto a los competidores. Ese cambio para fijación de nuevos planos y terrenos de la acción competitiva es un trabajo muy dedicado, pero también muy necesario en este momento para las empresas, sus integrantes y su futuro.
En fin, el significado es uno de los elementos más relevantes de la nueva competencia. En todos los ambitos este valor sale a la superficie. El consumidor comprende y asocia los servicios a la contribución de valor que aportan a su vida. Nada menos que la poderosa identificación de necesidad mutua que va más allá de una marca o su representación, es la diferencia real. Veremos en lo sucesivo cual será la dinamica de este y otros componentes en la acción competitiva que promete ser muy intensa y llena de oportunidades.
jueves, 13 de marzo de 2008
lunes, 25 de febrero de 2008
Publicidad: Más que un recurso estratégico
¿Cuál es el motivo para colocar la publicidad como un recurso no necesariamente contemplado entre los de marketing o entre las otras Armas comunicacionales?
Desde un lado positivo la respuesta es: La Publicidad, por sí sola, es un recurso cuya magnitud y potencial ameritan un trato independiente. Puede interpretarse en este sentido como un arma “no convencional”, una que reúne todas las condiciones para definir buena parte del juego comunicacional por sí sola.
Por otra parte desde el lado más conservador, la respuesta es que la publicidad se incorpora entre los instrumentos que conforman la Política de Comunicación de la Organización y dado ése carácter, sus fines exceden los objetivos de la campaña estratégica convencional.
Existe una diferencia notable entre la Publicidad como un recurso de apoyo a las intenciones estratégicas (especialmente a una campaña) y la Publicidad como recurso de Comunicación organizacional. En el primer caso la Publicidad se inscribe en la Estrategia y forma parte de los Recursos Estratégicos que deben posicionarse en el Cuadro de Operaciones. En el segundo caso la Publicidad constituye el Supra sistema en el que se encuentra incluido la Estrategia.
La Publicidad constituye un mecanismo de comunicación entre la Organización y todos los agentes que se encuentran fuera de ella, no sólo aquellos que están directamente en el Mercado objetivo, también los que se encuentran indirectamente vinculados a él: la sociedad civil, el Estado, Instituciones no relacionadas al giro del negocio u organización sea social o politica, comunidad internacional, etc., En realidad todos aquellos agentes que en determinado momento y dadas ciertas circunstancias pueden “percibir” la Organización dado que ella “comunica” su existencia, no sólo a partir de la dinámica que provoca con la gestión de su actividad, sino también en un acto planificado de tener presencia y valor reconocido como una interacción en la dinámica de necesidades mutuas que al mantenerse y ser correspondidas generan confianza respeto y lealtad.
Cuando esto último sucede la Organización alcanza una forma específica de ser “percibida”, entendida o interpretada entre los agentes a los que ha llegado su comunicación y esta forma le deja de pertenecer para convertirse en propiedad del destinatario del proceso de comunicación. ¿De que otra manera puede ser interpretada?
viernes, 22 de febrero de 2008
Los diez mandamientos paradójicosHoy cambiaremos el tema de nuestro análisis de temas formales sobre innovación, gerencia y estrategia. Según Chris Widener uno de los mas importantes consultores del mundo en desarrollo personal y liderazgo, estos están basados en los principios del éxito. Son interesantes puntos de valor.
1. La gente es ilógica, irrazonable y egocéntrica. Aceptala de todas formas.
2. Si haces el bien, te acusaran de egoísta, con motivos personales. Haz el bien de todas formas.
3. Si eres exitoso, ganarás falsos amigos y enemigos verdaderos. Busca el éxito de todas formas.
4. El bien que haces hoy será olvidado mañana. Haz el bien de todas formas.
5. La honestidad y la franqueza te hacen vulnerable. Sé honesto y franco de todas formas.
6. La grandes personas con las ideas más grandes pueden ser aplastadas por las personas más pequeñas con las ideas más pequeñas. Piensa en grande de todas formas.
7. Las personas favorecen al oprimido, pero solo siguen a los grandes. Pelea por los oprimidos de todas formas.
8. Aquello en lo que inviertes años en construir, puede ser destruido de la noche a la mañana. Construye de todas formas.
9. La gente realmente necesita ayuda y muchos pueden atacarte si lo haces. Ayúdalos de todas formas.
10. Dale al mundo lo mejor de ti y algunos te pegaran en la cara. Da lo mejor de ti de todas formas.
Independientemente de la adversidad, lo correcto es que vayamos hacia la cima de todas formas
Estrategia Uno Team
jueves, 21 de febrero de 2008
miércoles, 20 de febrero de 2008
La telefonía celular en Venezuela es un caso particular de crecimiento al triplicar la masa de líneas celulares en solo cuatro años pasando de 8 millones en 2004, a más de 24 millones actualmente augurando que dentro de pocos meses será el primer país de Latinoamérica en alcanzar una saturación de líneas equivalente al 100% de la población (27 millones), lo que indica que el crecimiento tiende a agotarse en cuanto a número de nuevas líneas, o al menos a reducir su pendiente de crecimiento de manera drástica. Es decir, no hay donde vender mas líneas con la velocidad y crecimiento con que se había venido haciendo hasta hace pocos meses. Solo queda incrementar los ingresos por servicios o bien empezar a captar clientes de los competidores. Ambas tareas que requieren de un gran esfuerzo económico y de mercadeo, cuyos resultados están por verse. Ya algunos andan en esa orientación comercial como acción casi exclusiva.
En un mercado dominante de “prepago” con cerca de un 95% de los clientes, bajo esa modalidad, el sostenimiento mensual de un teléfono ronda por aproximadamente el 10% de un sueldo mínimo y es aquí donde entran en juego los factores de prioridad presupuestaria, donde lo que parecía ser una cómoda y poco costosa forma de acceso al servicio, al alcance de todos, se ha empezado a convertir de manera súbita en un elemento de peso económico para muchos usuarios reduciéndose la demanda del consumo en vista de lo critico que se ha hecho el universo de prioridades de los usuarios. Los factores inflacionarios recientes han completado el cuadro y nada indica que esto tienda a mejorar.
Las operadoras lo saben, son conscientes de esta situación y algunos empiezan a reducir planes de expansión y cobertura, lo cual habría que considerar cuidadosamente desde el punto de vista competitivo, dado que entre otros este es un valor central, ya reconocido por los cliente como un estándar mínimo; otras realizan reestructuraciones operativas, activan la postergación de planes de desarrollo y cambio de patrones de bases tecnológicas, en fin; andan detrás de medidas que les permitan amortiguar una situación aunque probablemente esperada, totalmente inédita.
El tema es tremendamente interesante en cuanto a la estrategia a desarrollar y aplicar, pues se requiere diseccionar y actuar sobre una serie de variables particulares que antes no eran tan importantes y ahora son la base para sopesar los pro y contra de cualquier acción que no afecte la sensibilidad de los clientes en cuanto a su demanda y al significado (que es lo más importante) que tiene para su vida diaria un servicio celular, es decir el contravalor prefijado como mínimo que permite una relación de lealtad, lo cual lleva a un plano de diferenciación por características. Un eje de decisión de mucha importancia en el futuro inmediato.
El crecimiento explosivo de los últimos años no volverá, no hay de donde, ni como, pero si hay una extraordinaria masa de clientes como razón de ser de cada una de las operadoras, que empezará a sentir cualquier desvío que se cometa buscando mantener principios competitivos y de rentabilidad, que han dejado de existir. Ese será el punto crítico.
¿Donde estará la clave? No parece ser cuestión solamente de precios, nuevos modelos con innumerables bondades, servicios agregados y planes novedosos, existen elementos adicionales que cualquier estrategia debe contener: foco, diferenciación y principalmente ventajas de valor en relación a los usuarios; que ya conocen perfectamente que demandar, por lo que de nada sirve hacer recortes en su atención, cobertura y prestaciones. Y en cuanto a la lealtad, los clientes son leales mientras sus necesidades reconocidas como mínimas sean atendidas.
Las tecnologías y desarrollos agregados seguirán representando un valor en la medida que cumplan con necesidades de grupos de usuarios y la propia operación. Es un tema que hace ver que el equilibrio entre el servicio y el desarrollo tecnológico debe tener un objetivo claro, predefinido y de acuerdo a los intereses de los usuarios.
Más que desaceleración, es un nuevo escenario que ya está presente para quedarse y donde hay que reaprender a hacer el negocio: Telefonía celular 3.0; con más acción, adaptación, menos fantasía, más dinamismo, más foco, más diferenciación y principalmente más ventajas de valor real para todos. Es un tema intenso que requiere llevar el negocio y los servicios a un plano competitivo distinto. Estamos entrando a una nueva era de los servicios y la acción de la competencia. El usuario más que nunca tiene la palabra, tiene fuerza y sabe lo que necesita, hay que saberlas interpretar.






